Monday, 18 April 2016

Como rayo de sol que entra por mi ventana

Tengo ganas de ti, de que me consumas con la mirada, de degustarte sin condimentos ni adornos.
Tengo ganas de ti. Sí, te deseo, no con un deseo primario y deliberado sino con la urgencia de pronunciar tu nombre lentamente y no en secreto.
Tengo ganas de ti, como un dulce anhelo, como el calor al viento fresco y perfumado de la tarde, como el sonido armónico que sale  de las notas de un piano acariciadas bellamente.
Tengo ganas de ti, como un depredador a su presa y un competidor el primer lugar.
Tengo ganas de ti y te anhelo como si ya fueras mío; como la paleta de un niño que está a punto de probar, como el contoneo al son.
Tengo ganas de ti y me aferro a tu naturaleza como bebé a su madre cuando es alimentado, como el último rayo de sol celoso que se empeña en bregar el paso a la oscuridad para alumbrar a su amada, como cerrar los ojos para seguir cebando la grata ilusión después de despertar.
Tengo ganas de ti y te siento como lluvia fría pero oportuna de verano que abastece mi alma y le da vigor  al alba.
Tengo ganas de ti y me mueves como olas hipnotizadas por la  majestuosidad y delicadeza del viento melodioso.
Tengo ganas de ti, de abalanzarme al enigma que yace sobre el centro de tu universo para que nuestras palpitaciones creen una nueva dimensión.
Tengo ganas de ti y te anhelo como suspiro al enamorado.
Tengo ganas de ti simplemente porque te encuentro exquisito para amar y porque tengo apetencia de despeinar tu cabello enmarañado en la eternidad.
Tengo ganas de ti, de ese fulgor de mi astro favorito que embellece mi entorno hasta llevarme al nirvana.
Tengo ganas de ti, porque no me extenúa el mirarte sino que impregnas perspectiva y savia a flor de piel.   

Tengo ganas de ti como la versión concluyente del amor, como mi primer y último rayo de sol que se cuela encubierto por el par de cámaras fotográficas que tengo puestas en ti.
9thApr2016
Dedicated to the sunshine through my window.

Voyerista Psicodélico

Tú que te burlas de mí constantemente.
Tú que timas mi mente.
Tú que has jugado a las escondidas y te deleitas al disfrazarte.
Tú  que me estiras, levantas, ensucias, limpias, arrastras, jalas, empujas y deformas mi corazón.
Tú que lo punzas hasta herirme y llevarme a la muerte lentamente.
Tú que cubres con horror mis esperanzas.
Tú que ensordeces mis sentidos y paralizas los sueños escurridos quemados de soledad.
Tú que te ahogas en un saco roído por temor.
Tú que me mantienes en estado vegetativo.
Tú que lames la desesperación.
Tú que vas de aquí a allá sin premura ni apresuro.
Tú voyerista psicodélico que te conformas  con  sentir la felicidad ajena.
Tú dulce manjar que me intoxica hasta alucinar.
Tú de belleza abstracta, de forma relativa, vulgar y común.
Tú que acidificas mis lágrimas que carcomen mi cuerpo desgastándolo a putrefacción.
Tú, empoderado de grandeza y consumidor de destrucción; ¿qué te da el derecho de engañarme?
Tú que con suaves caricias me enamoras para después dejarme sola en la pesadumbre de la oquedad de la promesa.
Tú que me expones como experimento amaestrado de esclavitud.
Tú que me inmovilizas y amordazas.
Tú que me succionas como hoyo negro al sol.
Tú que desgastado estás y te queda muy poco que dar,
Tú que te haces llamar amor, me tienes a tu merced...concédeme un deseo esta vez.



1st March2016